El invierno en Castillo de Piedra invita a contemplar los cerros nevados
desde el estar de planta alta. El crujir de los leños y un buen libro
resultan entonces una grata compañía.
El invierno en Castillo de Piedra invita a contemplar los cerros nevados
desde el estar de planta alta. El crujir de los leños y un buen libro
resultan entonces una grata compañía.