Recorrer las 7 hectáreas de nogales, álamos y olmos imponentes, hasta
toparse con la música que traen las aguas de deshielo. Detenerse y respirar
bajo el cielo límpido de este valle de altura, resulta una experiencia
sencillamente reparadora.
Recorrer las 7 hectáreas de nogales, álamos y olmos imponentes, hasta
toparse con la música que traen las aguas de deshielo. Detenerse y respirar
bajo el cielo límpido de este valle de altura, resulta una experiencia
sencillamente reparadora.